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Una por una: las doce carreras que decidirán quién controla el Senado

Actualmente, los republicanos tienen una mayoría de 53 a 47, por lo que los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro escaños para controlar el Senado.

Una por una: las doce carreras que decidirán quién controla el Senado

SAUL LOEB / AFP

Joaquín Núñez
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14 minutos de lectura

Un año atrás, el mapa electoral del Senado para 2026 parecía una defensa sencilla para los republicanos. Con titulares populares y un mapa relativamente amigable, lo más lógico era pensar que no tendrían dificultades en retener la mayoría e incluso expandirla. Sin embargo, a días de las elecciones de medio término, el futuro del Senado parece estar en el aire y hay doce estados clave.

Actualmente, los republicanos tienen una mayoría de 53 a 47, por lo que los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro escaños para controlar el Senado.

Para Donald Trump, la Cámara Alta resulta clave. Con las encuestas anticipando una victoria demócrata en la Cámara de Representantes, perder el Senado significaría quedarse con un Congreso adverso para sus últimos años en la Casa Blanca. Estancadas quedarían sus nominaciones y una posible vacante en la Corte Suprema.

Del otro lado, los demócratas confían en que la “ola azul” que tanto esperan sea tan alta y destructiva como para ganar en estados republicanos como Kansas, Iowa, Ohio y Misisipi.

En este contexto, estas son las doce carreras que definirán qué partido se queda con el control del Senado. En total, cuatro son defendidos por los demócratas y ocho por los republicanos.

Michigan: ¿Será El-Sayed demasiado extremo para el estado?

Michigan es vista como la principal oportunidad de los republicanos para arrebatarles a los demócratas un escaño en el Senado. Tras el retiro de Gary Peters, los demócratas nominaron a Abdul El-Sayed, mientras que los republicanos nominaron al excongresista Mike Rogers.

El-Sayed, médico y exdirector de los departamentos de salud de Detroit y del condado de Wayne, representa al ala más progresista del Partido Demócrata. De ser electo, se convertiría en el primer senador musulmán de la historia del país.

Los republicanos y la campaña de Rogers lo están atacando por sus posturas, entre ellas abolir Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), así como su vínculo político con Hasan Piker. Piker, quien hizo campaña junto a El-Sayed durante las primarias, fue duramente cuestionado por haber dicho en 2019 que Estados Unidos “se merecía” el 11-S, una afirmación de la que posteriormente se retractó. El-Sayed, que inicialmente evitó condenar esos dichos, luego dijo que fue "una declaración tonta" y que no cree que el 11-S estuviera justificado.

Además, en una entrevista con CNN, El-Sayed ha acusado a Israel de cometer un "genocidio" en Gaza y también de ser un Estado "apartheid".

Por su parte, Rogers es un exagente del FBI, miembro de la Cámara de Representantes y candidato republicano al Senado en 2024. Ha apostado por una campaña que lo posicione como el candidato más “normal” para Michigan, contrastando con las posturas más radicales de El-Sayed.

Uno de los puntos principales de su comunicación es el capítulo “Demócratas por Rogers”. La campaña ha reclutado a decenas de demócratas, muchos de ellos afroamericanos, para que se expresen públicamente en favor de Rogers. Los videos han tenido un fuerte impacto en las redes sociales.

Incluso la demócrata Haley Stevens, quien perdió las primarias contra El-Sayed, elogió el trabajo de la campaña republicana, sobre todo en el área de Detroit.

Las encuestas muestran a El-Sayed por encima de Rogers.

Carolina del Norte: la más cuesta arriba para el GOP

Con su triunfo en la elección de 2020, Thom Tillis logró superar la “maldición de un solo mandato” que tenía su escaño en Carolina del Norte, ya que ningún titular había sido reelegido para este escaño desde 1996 cuando Jesse Helms ganó la reelección. Con este antecedente, Tillis ya había presentado los documentos necesarios para postularse nuevamente en 2026.

No obstante, anunció que no buscaría la reelección después de enfrentarse públicamente con Trump. El presidente decidió entonces respaldar a Michael Whatley, expresidente del Comité Nacional Republicano (RNC).

Del otro lado, los demócratas del Senado lograron reclutar al popular exgobernador Roy Cooper, quien nunca perdió una elección estatal y ha demostrado buenos resultados en los condados rurales.

Desde que se confirmó este enfrentamiento, Cooper ha liderado en todas las encuestas públicas.

Texas: el sueño demócrata

Tras la frustración con Beto O'Rourke en 2018, los demócratas sufrieron duros reveses en Texas en los últimos ciclos electorales. No obstante, recuperaron la esperanza gracias a tres factores: un clima nacional favorable, la candidatura de James Talarico y que su rival sea Ken Paxton, el fiscal general del estado, a quien consideran como un candidato vulnerable aun cuando Texas no ha elegido a un demócrata para el Senado desde 1988.

El senador John Cornyn, en el cargo desde 2003, fue derrotado por Paxton en las primarias republicanas. Trump respaldó a Paxton una semana antes de las primarias. El presidente ha defendido a Paxton como uno de los fiscales generales más efectivos y conservadores del país.

Talarico, representante estatal del área de Austin, se impuso en las primarias demócratas a la congresista Jasmine Crockett. De cara a noviembre, Talarico está apelando al voto de los moderados y sobre todo al de los republicanos que votaron por Cornyn en las primarias republicanas. Según una reciente encuesta de Fox News, el 29% de los republicanos que no se consideran "MAGA" votarían por Talarico.

Tanto el presidente Trump como el liderazgo republicano han invertido millones y millones de dólares en esta carrera. A ese esfuerzo económico se sumó Elon Musk, quien se ha convertido en uno de los donantes más importantes de estas elecciones de medio término.

Las encuestas marcan un escenario de paridad, con ambos candidatos en margen de error. De cara a 2028, una victoria demócrata en Texas significaría un gran impulso emocional para sus votantes en todo el país.

Maine: Susan Collins busca desafiar los pronósticos, otra vez

Susan Collins busca no solo su sexto mandato en la Cámara Alta representando a Maine, sino volver a sorprender en la noche de la elección. Si bien se suponía que Collins no fuera reelecta en 2020, terminó desafiando el pronóstico de las encuestas y ganó por nueve puntos porcentuales. Seis años después, los demócratas vuelven a la carga por su escaño.

Para ello nominaron a Troy Jackson, quien se convirtió en el nominado tras el retiro de Graham Platner, que renunció a la candidatura en julio. Jackson pasó muchos años en la Legislatura de Maine y fue presidente del Senado estatal. El demócrata representa al ala más progresista del partido y entre sus propuestas están 'Medicare for All' y abolir el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

En la recta final de la campaña, las encuestas muestran un duelo cerrado y con la diferencia dentro del margen de error.

Alaska: Dan Sullivan podría perder gracias a Dan Sullivan

Dan S. Sullivan, senador por Alaska desde 2015, busca la reelección en un escenario inusual. Además de competir contra la excongresista demócrata, Mary Peltola, hay otro candidato con su mismo nombre. Se trata de Dan J. Sullivan, un exmaestro jubilado de Petersburg, una pequeña comunidad pesquera.

La polémica sobre la candidatura del exmaestro escaló una semana antes de las elecciones. El New York Times publicó mensajes de texto que, según el diario, muestran a integrantes de la campaña de Peltola discutiendo reclutar a personas con el mismo nombre del senador, incluso siendo parte de la búsqueda hasta dar con el docente retirado.

Antes de la publicación del informe, la campaña de Mary Peltola y el Comité de Campaña Senatorial Demócrata (DSCC) habían negado estar involucrados en el reclutamiento de Dan J. Sullivan. El propio Sullivan también había negado tener vínculos con la campaña demócrata.

En cuanto al sistema electoral de Alaska, es diferente al del resto del país. Desde 2022, el estado usa un sistema de primaria abierta y voto por orden de preferencia. En la primaria, todos los candidatos, sin importar su partido, compiten en la misma boleta. Los cuatro más votados avanzan a las elecciones de noviembre.

En la elección general, el elector no marca un solo nombre, sino que ordena a los candidatos por su orden de preferencia. Marcan una primera opción, una segunda y una tercera. Si ningún candidato supera el 50% de los votos con las primeras preferencias, se elimina al último y sus votos se transfieren a la segunda opción de cada elector, y así sucesivamente hasta que alguien supera el 50%.

El punto clave es que, si un votante marca por error al otro Sullivan, ese voto no necesariamente llega al senador, dado que dependerá de qué ordene después.

Además, los alaskeños votan también un referéndum para derogar el sistema de primarias abiertas y voto por preferencia, el segundo intento tras el fracaso de 2024

Georgia: Jon Ossoff se encamina a la reelección con vistas a 2028

Jon Ossoff no esperaba este escenario. Fue electo en enero de 2021 tras derrotar al titular David Perdue por 1,3 puntos porcentuales en la segunda vuelta. Seis años después, se encamina sin transpirar hacia la reelección en Georgia.

Su rival será Mike Collins, miembro de la Cámara de Representantes y autor de la Ley Laken Riley. Obtuvo la nominación republicana después de imponerse en una segunda vuelta frente al extrenador Derek Dooley, en un duelo que enfrentó al gobernador Brian Kemp con el presidente Trump.

Ossoff, de perfil bajo y serio, ha demostrado una gran capacidad para recaudar fondos. Según datos de la Comisión Electoral Federal (FEC), supera por amplio margen a Collins en este aspecto.

Desde que se confirmara el duelo Ossoff vs. Collins, las encuestas han favorecido al senador demócrata.  

El resultado podría incluso tener implicancias en las próximas elecciones presidenciales. De cara a 2028, diversos analistas políticos ubican a Ossoff como uno de los nombres a seguir, ya sea como candidato presidencial o compañero de fórmula.

Ohio: Sherrod Brown busca volver a DC

En Ohio, el titular Jon Husted buscará su primer mandato completo en el Senado. En 2025, el entonces vicegobernador del estado fue nombrado por el gobernador Mike DeWine para reemplazar a JD Vance, luego de que asumiera como vicepresidente. El republicano competirá con Sherrod Brown, el exsenador y “reclutamiento estrella” de los demócratas para esta carrera.

Brown representó a Ohio en el Senado desde 2007 hasta 2025. Perdió su último intento de reelección en 2024 ante el republicano Bernie Moreno y ahora buscará volver al Capitolio apalancado en un escenario de posible “ola azul”. El ganador completará el mandato restante de Vance hasta enero de 2029.

Una de las claves de esta elección ha pasado por las posiciones de los candidatos sobre los centros de datos. Brown convirtió la expansión de estas instalaciones en uno de los principales ejes de su campaña contra Husted, a quien vincula con el crecimiento de la industria durante su etapa como vicegobernador. 

Aunque Trump ganó cómodamente el estado en 2024, las encuestas anticipan una elección competitiva.

Minnesota: ¿Sorpresa republicana?

La de Minnesota es otra elección que no se anticipaba como competitiva. La última victoria de un republicano en el estado fue en 2006, cuando Tim Pawlenty fue reelegido como gobernador. Sin embargo, la racha podría llegar a su fin en 2026.

Tim Scott, presidente del Comité Nacional Senatorial Republicano (NRSC), ha declarado en varias oportunidades que Minnesota podría ser la sorpresa de estas elecciones de medio término.

¿El motivo? Los escándalos de fraude en programas estatales que han sacudido a Minnesota en los últimos meses, dañando la marca demócrata a nivel estatal. Incluso el gobernador Tim Walz decidió no presentarse a la reelección este año.

En este contexto, la titular Tina Smith también eligió retirarse y la vicegobernadora Peggy Flanagan obtuvo la nominación demócrata. Flanagan es una de las figuras progresistas más reconocidas del estado.

Del otro lado, los republicanos nominaron a Michele Tafoya excomentarista deportiva de la NFL y con fuerte reconocimiento de nombre. Tafoya se presenta como una republicana moderada, capaz de trabajar con ambos partidos. Además, ha puesto la lucha contra el fraude en el centro de su campaña.

Para reforzar este punto, la campaña de Tafoya publicó un anuncio llamado ‘Classroom’, en el que una maestra de escuela primaria les explica a los niños que el fraude no tiene consecuencias en Minnesota.

“Les enseñamos a nuestros hijos sobre las consecuencias. Peggy Flanagan permitió que los estafadores les robaran cientos de millones de dólares”, dice Tafoya al final del anuncio.

Del otro lado, Flanagan ha intentado relacionar a Tafoya con el presidente Trump, quien en 2024 perdió Minnesota por cuatro puntos porcentuales.

Las últimas encuestas ponen a Flanagan por delante de Tafoya por entre tres y diez puntos.

Kansas: ¿Sorpresa demócrata?

Así como los republicanos esperan desafiar todos los pronósticos en Minnesota, los demócratas cuentan con hacer lo propio en Kansas, un estado conservador a nivel federal, pero con una gobernadora demócrata.

El republicano Roger Marshall ganó su primer mandato en 2020, por una diferencia de más de once puntos porcentuales. No obstante, enfrenta una contienda reñida contra el demócrata Adam Hamilton, pastor metodista y fundador de la Iglesia de la Resurrección, la mayor congregación metodista unida del país.

Mientras que Marshall ha calificado a Hamilton como demasiado “woke” y extremo para los valores de Kansas, Hamilton ha dicho que Marshall incluso calificaría como “woke” al propio Jesucristo.

A pesar de que Kansas es un estado conservador, las encuestas anticipan un escenario de paridad total, con ambos candidatos intercambiando el liderazgo, pero siempre en margen de error.

El último demócrata elegido para el Senado en Kansas fue George McGill, electo en 1932.

Iowa: Ashley Hinson vs. Josh Turek

En Iowa, la senadora Joni Ernst eligió no buscar la reelección, dejando un escaño abierto que parecía ser seguro para el Partido Republicano. La congresista Ashley Hinson obtuvo el respaldo temprano de Trump y ganó la nominación sin complicaciones.

Exreportera de televisión, Hinson también se ha mostrado como una voz independiente, incluso cuestionó el acuerdo del presidente para permitir importaciones de diésel ruso con el objetivo de contener los precios del combustible.

Su rival es Josh Turek, legislador estatal y doble medallista de oro paralímpico en baloncesto en silla de ruedas. Turek ha hecho campaña como moderado y ha destacado en sus anuncios las ocasiones en que votó junto a los republicanos en la Legislatura estatal.

En cuanto a los sondeos de cara al 3 de noviembre, ambos candidatos se encuentran en margen de error.

Nuevo Hampshire: ¿El apellido Sununu será suficiente?

En Nuevo Hampshire, John Sununu aspira a volver al Senado. Por supuesto, se trata de un apellido con mucho peso específico en el estado y en esta oportunidad busca recuperar su viejo escaño.

Sununu, de 61 años, pertenece a una de las familias políticas más reconocidas de Nuevo Hampshire y representa una corriente más tradicional y moderada dentro del Partido Republicano estatal. Es hermano del exgobernador de Nuevo Hampshire, Chris Sununu, e hijo de John H. Sununu, también exgobernador y jefe de gabinete de George H.W. Bush.

El republicano fue senador por Nuevo Hampshire entre 2003 y 2009, pero perdió su reelección en 2008 ante Jeanne Shaheen, cuyo escaño hoy está abierto.

Por su parte, los demócratas nominaron a Chris Pappas, representante demócrata por el primer distrito electoral y también de perfil moderado. Como dato curioso, en 2022 ganó la reelección para la Cámara de Representantes tras derrotar a Karoline Leavitt, quien entonces tenía 25 años.

Pappas ha liderado consistentemente las encuestas y aspira a conservar el escaño para los demócratas, derrotando a un rival perteneciente a una de las familias políticas más conocidas del estado.

Misisipi: el sueño más lejano de los demócratas

El último escaño de la lista es el de Misisipi. Allí, la senadora republicana Cindy Hyde-Smith, en el cargo desde 2018, esperaba una reelección sin complicaciones. Incluso Donald Trump ganó en el estado por más de veinte puntos en 2024. No obstante, los demócratas tienen otros planes para 2026.

De forma casi sorprendente, la carrera se ha vuelto más competitiva de lo esperado y de la mano del demócrata Scott Colom, cuya campaña ha generado entusiasmo en los demócratas de todo el país. No obstante, Hyde-Smith ha liderado en todas las encuestas públicas.

La última vez que un demócrata ganó una elección al Senado en el estado fue en 1982, cuando John Stennis derrotó a Haley Barbour.

 

 

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